miércoles, 23 de febrero de 2011
El mundo es un drama grotesco, esperpéntico. Cada vez estoy más convencido de ello, al ver a ese loco terrorista de Gadafi que ha decidido sacrificar a su propio pueblo. Sus palabras, sus actos, nos remiten a lo más absurdo de esta realidad. Podrá caer, y ojalá lo haga, pero no hay que olvidar así los crímenes que ha causado, a sus víctimas, habitantes de lo que el creía su propio feudo. Es necesario reaccionar. Suerte a Libia.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
UNA NECESIDAD IMPERIOSA: ALCALAINISMO
Alcalá, como ciudad, se encuentra en una encrucijada. O elije seguir siendo ciudad, con todo lo que ello conlleva; que no es ser solo muni...
-
Alcalá, como ciudad, se encuentra en una encrucijada. O elije seguir siendo ciudad, con todo lo que ello conlleva; que no es ser solo muni...
-
Hoy traemos una de las propuestas más originales que nos podemos encontrar actualmente en el Heavy Metal español. Eloísa de Castro es filóso...
-
9 de octubre, el día cervantino por excelencia. Alcalá y Cervantes, este último transformado en un personaje al pasarlo por el filtro alcal...
No hay comentarios:
Publicar un comentario