lunes, 15 de marzo de 2010

El sol herido moría, manchando las nubes con su sangre derramada. Los otros hombres acababan las tareas del día, y, jocosos, se reunían en las plazas, bares, y demás lugares de ocio...¡Un momento! ¿los otros hombres? ¿son diferentes a nosotros? En efecto, son diferentes ¿En qué se diferencian de nosotros, pues yo veo que somos iguales en apariencia? Buena pregunta, amigo. Solo conócelos. Y, sobre todo, fijate como te tratan ¿y cómo es que somos diferentes? Ah, querido compañero, eso depende del lado en que caiga la moneda.

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